Brinda seguridad del conductor y pasajeros, se previenen falla mayores, accidentes y mejora el desempeño del vehículo,
Se recomienda realizar una revisión preventiva: al menos cada 10,000 km o junto al cambio de aceite.
Ruidos metálicos al frenar, vibración en el pedal, distancia de frenado más larga de lo normal, luces de frenos encendidas en el tablero, son señales de que existe algún problema en el sistema de frenos.